BOLETÍN / NEWSLETTER – 9/2005

Versión en español (English version follows)

Amigos del Lago opuesto a usar el glifosato

Como lo mencionamos el mes anterior, existen varios procedimientos para controlar el crecimiento del lirio acuático que han sido identificados y tratados en varios lugares del mundo. Recientemente, se ha enfocado la atención en los planes del gobierno para empezar a usar uno de los llamados métodos "químicos" de control, en otras palabras, un herbicida que contiene el químico Glifosato (támbien conocido como "Redondeo" o "Rodeo" ).

Amigos del Lago, siendo una ONG ( Organismo No Gubernamental ) trabajando para salvar al Lago de Chapala, oficialmente se opone al uso de Glifosato y otros tipos de control químico para combatir al lirio acuático. Los controles químicos, en general, han tenido exitos muy limitado para combatir al lirio acuático, se tienen que aplicar repetidamente, es bastante caro, y puede tener catastróficas consecuencias para el medio ambiente y para la salud pública si no son aplicados precisamente en el momento adecuado de el ciclo de vida de la planta y en precisa y exactamente la manera prescrita por el fabricante.

Un estudio cuidadoso de la informacion disponible apoya la conclusión a la que Amigos del Lago ha llegado, acerca de este tema--QUE SE REQUIERE UNA ESTRATEGÍA INTEGRAL, que dependa principalmente de medios de control biológico, en lugar de métodos químicos o manuales. Como se resumió en un reporte de 1997 sobre los Procedimientos del Consorcio Internacional del Lirio Acuático (IWHC):

"Los componentes de corto plazo [de una estrategía para el manejo de lirio acuático] son controles químicos y físicos. Muchos paises se oponen al uso de químicos en sus cuerpos de agua debido a que desean mantener la más alta calidad posible de aguas usadas para consumo humano y, así mismo, para cuidar la pesca y otros alimentos cosechados utilizando esas aguas. El control químico es caro, y existen riesgos muy reales a otros organismos, diferentes al lirio acuático, que coexisten en dichas aguas, con la consecuente reducción en biodiversidad."

Este sustento ha sido confirmado recientemente por lo siguiente: " Los herbicidas son utilizados con mayor frecuencia por ser una herramienta de control inmediato, aunque son costosos y pueden tener efectos tóxicos si no son aplicados exactamente de acuerdo a especificaciones del fabricante". ( M. M. Jimenez, "Progreso del manejo del lirio acuático (Eichhornia crassipes), 2003. Ensayo presentado en la conferencia IWHC.

Científicos investigadores especializados en el control de la hierba acuática consistentemente se inclinan en su preferencia por utilizar controles biológicos, cuando ésto sea posible. Los controles biológicos, definidos como "el uso de enemigos naturales aplicados a objetivos específicos para reducir su densidad de población como plaga" (K. L. S. Harley, M.H. Julien, y A.D. Wright, "Lirio Acuático: Un Problema Tropical y Métodos Para Su Control") han sido usados exitosamente para combatir lirio acuático en Sinaloa (Mexico), Sudan, Australia, Thailandia, Louisiana (USA), y otros paises. Es estas instancias, insectos que se sabe son depredadores del lirio acuático (Ej. Neochetina bruchi o Neochetina eichhorniae weevils o Samoedes albiguttalis borers) fueron importados dentro de las regiones y, en un período de 2 a 4 años, habían efectivamente reducido la población de lirio acuático significativamente, sin causar daño alguno ni efectos colaterales al ambiente circundante. La información acerca de estas experiencias se encuentra en los artículos de la página web de IWHC ( http://www.ppru.cornell.edu/weeds/water_h/consortium.htm ).

Los controles biológicos son el método aceptado por los científicos y por muchos gobiernos por ser más económicos, menos dañinos al ambiente, la salud y la biodiversidad, y más fáciles de manejar que ya sea los métodos de control químico, físico/manual/mecánico. En general, los costos involucrados con los esfuerzos de métodos de control biológicos estan relacionados con la obtención y aplicación de dichos agentes de control biológico (Ej. Pulgón, gusano), la tecnología de transferencia, y la administración del proyecto. El público necesita estar enterado, también, que debido al tiempo que toma el implementar los esfuerzos de control biológico, hay ocasiones de emergencia en que los métodos químicos o físicos pueden ser necesarios. Un ejemplo puede ser cuando el lirio acuático es tan denso que este taponea sistemas de filtración de agua y necesita ser erradicado rápidamente para prevenir daños extensos a la infraestructura.

Otro componente clave para cualquier estrategía para el manejo del lirio acuático es el llamado "control del enriquecimiento de nutrientes presentes en el agua.” En lugar de ser una forma de control de lirio acuático, este método se enfoca en la prevención del crecimiento del lirio. Enfatíza en mantener bajos los niveles de nutrientes presentes en el agua, tales como desechos industriales, humanos y agrícolas de los que el lirio se alimenta. Admitimos que ésta es una meta difícil de obtener, pero debemos mencionarla por ser muy importante.

En resúmen, existe coincidencia, dentro de la comunidad cientifica involucrada en el control del las malezas acuáticas, en que una estrategía integral, bien administrada, es esencial. Más especificamente, la mayoría de los científicos estan de acuerdo con que, "los componentes de largo plazo de una estrategía sustentable para el manejo del lirio acuático son los controles biológicos y el manejo del enriquecimiento de los nutrientes presente en el agua. El control biológico debe ser uno de los primeros métodos de control a implementar para lograr efectos duraderos y al largo plazo mientras que métodos de control de corto plazo son la utilización de químicos y extracción mecánica."

Amigos del Lago lanza un llamado urgente al gobierno Mexicano para que enfoque su atención en la utilización de controles biológicos, en lugar de utilizar recursos químicos o físicos para manejar el lirio acuático en el Lago de Chapala. El glifosáto y otros químicos solo intentan una cura rápida con impactos a largo plazo que ponen en grave riesgo la salud pública, y a las plantas y animales locales, así como a los presupuestos públicos. Merecemos mejor que esto.

Mesa Directiva de Amigos del Lago
septiembre 2005
 

(English version)

Amigos del Lago opposed to using glyphosate

As discussed last month, there are a number of approaches to controlling water hyacinth growth that have been identified and tried in various locations throughout the world. A recent focus in the Lake Chapala region has been on the government’s plan to begin using one of the so-called “chemical” methods of control, namely an herbicide containing the chemical glyphosate (aka “Round-Up,” “Rodeo”).

Amigos del Lago, as a non-governmental organization working to save Lake Chapala, is officially on record as opposing the use of glyphosate and other chemical controls to combat water hyacinths. Chemical controls, overall, have had limited success in combating water hyacinths, have to be applied repeatedly, are quite costly, and can have dire consequences for the environment and for public health if not applied at precisely the right time in the plant’s life cycle and in precisely the manner prescribed by the manufacturer.

A survey of available literature supports the conclusion that Amigos del Lago has reached about this issue--THAT AN INTEGRATED STRATEGY IS CALLED FOR, with primary dependence on biological, rather than chemical or physical, means of control. As summarized in a report of the 1997 proceedings of the International Water Hyacinth Consortium (IWHC):

“The short-term components [of a strategy for managing water hyacinths] are chemical and physical controls. Many countries are opposed to using chemicals on their water bodies because they wish to maintain the highest possible quality in water used for drinking and washing and because of the fish and other food harvested from these waters. Chemical control is costly, and there is a very real risk to non-target organisms, with consequent reduction in biodiversity."

This finding has been seconded more recently as follows: “Herbicides are used most often because they provide an immediate action tool, although they are costly and may have toxic effects if not applied according to manufacturers’ directions.” (M. M. Jimenez, “Progress on Water Hyacinth (Eichhornia crassipes) Management,” 2003. Paper presented at the 1997 IWHC Conference. )

Research scientists specializing in the control of aquatic weeds, consistently state a preference for using biological controls, wherever possible. Biological controls, defined as “the use of host-specific natural enemies to reduce the population density of a pest” (K.L.S. Harley, M.H. Julien, and A. D. Wright, “Water Hyacinth: A Tropical Problem and Methods for Its Control”) have been used successfully to combat water hyacinths in Sinaloa (MX), the Sudan, Australia, Thailand, Louisiana (US), and other countries. In these instances, insects known to be predators of water hyacinths (e.g., Neochetina bruchi or Neochetina eichhorniae weevils or Samoedes albiguttalis borers) were imported into the region and, within 2-4 years, had effectively reduced the water hyacinth population significantly--without causing damaging side effects to the surrounding environment. Information about some these experiences are in the articles at the IWHC web site (http://www.ppru.cornell.edu/weeds/water_h/consortium.htm).

Biological controls are the method-of-choice for scientists and for many governments because they are more cost-effective, less damaging to the environment and biodiversity, and easier to manage than either chemical or physical/mechanical controls. In general, the costs involved with biological control efforts now are those associated with securing and applying the biological control agents (e.g., weevils, worms), technology transfer, and project management. The public needs to be aware, too, that because of the time it takes to implement a biological control effort, there are times when chemical or physical methods may be called for. One example may be when the water hyacinths are so dense that they clog water filtration systems and need to be eradicated quickly to prevent extensive damage to the infrastructure.

Another key component to any strategy for managing water hyacinths is so-called “watershed/nutrient enrichment management.” Rather than being a form of controlling water hyacinths, this approach focuses on preventing the growth of water hyacinths. It emphasizes keeping such nutrients as industrial, human, and agricultural wastes that water hyacinths feed on at low levels. Admittedly, this is not an easy goal to achieve either, but it is important to mention.

In summary, there is agreement across the scientific community involved with controlling aquatic weeds that an integrated, well-managed strategy is essential. More specifically, most scientists agree that, “The long-term components of a sustainable management strategy [for water hyacinths] are biological control and watershed/nutrient enrichment management. Biological control should be one of the first control methods implemented . . . [while] short-term components are chemical and physical controls” (Harley, et al.).

Amigos del Lago urges the Mexican government to focus its attention on biological controls, rather than chemical or physical means of managing water hyacinths on Lake Chapala. Glyphosate and other chemicals are a tempting quick fix whose long-term impacts on public health, local plants and animals, and public budgets are too much to risk. We deserve better.

Amigos del Lago Board of Directors
September 2005